agosto 29, 2026
VIAJO a ANDORRA en COCHE ELÉCTRICO y te CUENTO la VERDAD
¿Se puede viajar en coche eléctrico sin problemas? Sí. ¿Es igual de sencillo que hacerlo con un coche de gasolina o diésel? Todavía no.
He hecho un viaje de Alicante a Andorra con mi Renault Scenic E-Tech eléctrico de 87 kWh y la experiencia me ha servido para comprobar las dos caras del coche eléctrico: lo bueno, que es mucho, y lo malo, que todavía existe y no se puede esconder.
Durante el viaje he utilizado cargadores rápidos, puntos de carga en parkings, cargadores gratuitos, estaciones Tesla y Zunder, y también me he encontrado cargadores averiados, aplicaciones que fallan, precios difíciles de entender y estaciones poco preparadas para pasar allí 20 o 30 minutos en pleno verano.
Así que en este artículo no quiero venderte que viajar en eléctrico sea perfecto ni tampoco decirte que sea un desastre. Quiero contarte exactamente lo que me ha pasado.
⚡ Mi viaje en eléctrico: Alicante – Andorra
- Coche: Renault Scenic E-Tech eléctrico.
- Batería: 87 kWh.
- Trayecto: Alicante – Andorra.
- Duración aproximada: unas 8 horas.
- Carga AC máxima del coche: 22 kW.
- Principales redes utilizadas: Zunder y Tesla.
- Problemas encontrados: cargadores fuera de servicio, aplicaciones, precios y falta de mantenimiento.
¿Se puede viajar en coche eléctrico de Alicante a Andorra?
Sí, perfectamente.
Y quiero dejar esto claro desde el principio porque muchas veces parece que solamente existen dos discursos: o el coche eléctrico es maravilloso y no tiene ningún problema, o es imposible viajar con él.
La realidad está en medio.
He podido ir de Alicante a Andorra y volver con un coche eléctrico sin quedarme tirado y sin ningún problema grave de autonomía.
Pero también es cierto que viajar exige algo más de planificación que con un coche de combustión.
Especialmente si, como me ocurre a mí, prefieres llevar siempre bastante batería disponible y no quieres apurar hasta el 10 o el 20 % para buscar un cargador.
El miedo inicial: ¿dónde voy a cargar?
Aunque tengo un canal dedicado a coches eléctricos y pruebo muchos modelos, no soy precisamente de los que hacen viajes largos en eléctrico todas las semanas.
Y reconozco que al principio llevaba ese pequeño miedo típico:
“¿Dónde voy a cargar? ¿Funcionará el cargador? ¿Llegaré con batería suficiente?”
Por eso durante el viaje he preferido utilizar principalmente puntos que ya conocía y redes en las que tengo cierta confianza.
En mi caso, muchas veces termino buscando Zunder, simplemente porque conozco la aplicación y sé aproximadamente qué me voy a encontrar.
Primera parada: cargar antes de apurar la batería
En lugar de esperar a tener solamente un 10 o un 20 %, hice una primera parada teniendo todavía más de la mitad de la batería.
Puede parecer absurdo, pero tenía una razón.
Entre Valencia y Tarragona tenía menos claro dónde iba a encontrar un cargador que me diese confianza y prefería parar diez minutos, tomarme algo y seguir el viaje tranquilo.
Esta es precisamente una diferencia importante respecto a un coche de gasolina: con el eléctrico puedes adaptar las paradas al viaje.
Si ya vas a parar para tomar un café, ir al baño o comer algo, aprovechar ese tiempo para cargar hace que la espera prácticamente desaparezca.
El problema: llegar y encontrar cargadores averiados
Y aquí aparece una de las cosas que más me molestan actualmente de viajar en coche eléctrico.
Llegas a una estación y descubres que uno o varios cargadores no funcionan.
Durante mi viaje me encontré precisamente con esta situación.
Había cargadores rápidos fuera de servicio y tuve que terminar utilizando otro punto disponible.
El problema no es solamente que uno esté roto. El problema es que, cuando dependes de esa infraestructura para continuar el viaje, necesitas poder confiar en que realmente estará operativa.
❌ Esto no debería pasar
Un cargador rápido situado en una ruta importante no puede estar durante días fuera de servicio sin una solución rápida. Para que el coche eléctrico crezca de verdad, la fiabilidad de la infraestructura tiene que ser una prioridad.
Tesla sigue teniendo una enorme ventaja en sus Superchargers
Una de las cosas que más me llamó la atención durante el viaje fue comparar algunas estaciones con los Superchargers de Tesla.
Mi sensación personal es que Tesla ha entendido muy bien lo importante que es la fiabilidad de la carga.
He visto muy pocos Superchargers fuera de servicio comparado con otras redes.
Eso genera mucha tranquilidad.
Cuando haces un viaje largo, la diferencia entre saber que probablemente vas a llegar, enchufar y cargar, o llegar preguntándote si el cargador funcionará, es enorme.
Una carga de 62 kWh por unos 26 euros
En uno de los Superchargers realicé una carga importante antes de entrar en Andorra.
Durante esa sesión cargué aproximadamente 62 kWh pagando unos 0,43 €/kWh, lo que dejó el coste alrededor de 26 euros.
Con esa carga conseguí dejar el coche aproximadamente al 97 %.
Para un coche con una batería de 87 kWh y una autonomía elevada, poder entrar en Andorra prácticamente con la batería llena da muchísima tranquilidad.
Cargar en Andorra: hay puntos, pero no siempre sale barato
Una vez en Andorra, la situación cambia bastante.
Sí, hay cargadores.
El problema es que muchos están dentro de parkings de pago.
Y ahí es donde puede aparecer la sorpresa.
En uno de ellos el precio de la electricidad estaba aproximadamente en 0,30 €/kWh, una tarifa bastante razonable.
Pero a eso había que añadir alrededor de 2,40 euros por hora de parking.
Por tanto, una carga que inicialmente parecía barata puede terminar saliendo bastante más cara cuando sumas el estacionamiento.
¿Compensa cargar en un parking de hotel?
Otra posibilidad es utilizar el cargador del propio hotel.
En mi caso tenía disponible un punto de carga en el parking por aproximadamente 25 euros al día.
Si llegas con poca batería y puedes dejar el coche toda la noche hasta el 100 %, no necesariamente es una mala opción.
El problema aparece cuando ya llevas un 70 u 80 %.
Pagar 25 euros solamente para completar ese porcentaje ya no resulta tan interesante.
Por eso durante el viaje fui combinando diferentes opciones dependiendo de dónde estaba y del nivel de batería.
Lo sorprendente: encontrar un cargador en plena montaña
Una de las situaciones más curiosas fue encontrar puntos de carga en lugares donde prácticamente jamás esperarías encontrar una gasolinera.
En plena montaña había un cargador con dos tomas disponibles.
Esto demuestra también una de las ventajas potenciales del coche eléctrico: instalar un punto de carga es mucho más sencillo que construir una gasolinera completa.
Ese tipo de infraestructura puede ser especialmente útil en hoteles rurales, restaurantes, estaciones de esquí o zonas turísticas.
Cargar mientras haces otras cosas cambia completamente la experiencia
Durante el viaje encontré también un cargador en un parking comercial de Encamp.
Y ahí ocurrió justo lo contrario: fue una experiencia excelente.
Mientras desayunaba y hacía algunas compras, enchufé el Scenic y estaba cargando aproximadamente a 21 kW.
Gracias a la carga AC de 22 kW del Renault Scenic, en poco más de una hora conseguí recuperar una cantidad importante de batería.
Entré aproximadamente con un 74 % y terminé prácticamente con el coche lleno.
✅ Así sí tiene sentido cargar un eléctrico
Llegas, aparcas, desayunas, haces una compra y mientras tanto el coche recupera batería. Cuando la carga se integra en actividades que ibas a hacer igualmente, desaparece buena parte de la sensación de estar esperando.
La carga a 22 kW del Renault Scenic es una maravilla
Una de las características que más agradezco de mi Scenic es precisamente poder aprovechar cargadores de corriente alterna de hasta 22 kW.
Muchos eléctricos actuales están limitados a 11 kW en AC.
La diferencia es enorme cuando encuentras puntos de 22 kW en parkings, centros comerciales o zonas públicas.
Mientras otro coche puede recuperar aproximadamente 11 kWh en una hora, el Scenic puede acercarse al doble si el punto ofrece suficiente potencia.
En un viaje como este, esa capacidad se vuelve realmente útil.
En montaña, el coche eléctrico tiene una ventaja enorme
Otra de las cosas que más me ha gustado del viaje por Andorra es conducir por puertos de montaña.
Y aquí el eléctrico tiene una ventaja muy importante: la frenada regenerativa.
Cuando bajas pendientes pronunciadas puedes utilizar la retención del propio motor eléctrico para controlar la velocidad y recuperar energía.
Eso permite conducir con una sensación de seguridad y tranquilidad muy agradable.
Durante una de las rutas, después de subir hasta una zona alta de montaña, al comenzar el descenso llegué incluso a recuperar porcentaje de batería.
Es una sensación curiosa: subes gastando bastante energía, pero durante la bajada recuperas parte de ella.
Cuidado con bajar una montaña con la batería al 100 %
Hay, sin embargo, algo muy importante que debes conocer.
Si cargas la batería completamente antes de comenzar una bajada larga, la regeneración puede quedar limitada.
Es lógico.
Si la batería ya está llena, el coche tiene muy poco margen para almacenar la energía generada durante la frenada regenerativa.
Eso significa que durante los primeros kilómetros de descenso puedes tener menos retención regenerativa de la habitual y depender más del sistema de frenos convencional.
⚠️ Consejo si viajas por montaña
Si vas a comenzar inmediatamente un descenso largo, puede tener sentido dejar cierto margen de batería en lugar de cargar hasta el 100 %, especialmente si quieres aprovechar al máximo la frenada regenerativa.
Viajar en eléctrico cambia tu forma de repostar
Una cosa que he aprendido durante este viaje es que no hay que pensar en un coche eléctrico exactamente igual que en uno de combustión.
Con un gasolina esperas a tener poco combustible, paras cinco minutos, llenas el depósito y te olvidas.
Con el eléctrico puedes hacer algo diferente.
Vas aprovechando las oportunidades.
Si vas a desayunar y hay un cargador, enchufas.
Si vas a pasar dos horas en un centro comercial, enchufas.
Si el hotel tiene cargador, puedes dejarlo durante la noche.
Personalmente prefiero hacerlo así y llevar siempre bastante batería disponible.
No porque sea imprescindible cargar constantemente, sino porque me gusta viajar con margen.
¿Es más barato viajar en eléctrico?
Depende muchísimo de dónde cargues.
Esta es otra conclusión importante del viaje.
He cargado a precios razonables, he encontrado carga prácticamente gratuita y también he visto cargadores rápidos donde el precio se acercaba a 0,66 €/kWh.
Por tanto, decir simplemente que recorrer kilómetros en eléctrico siempre es muchísimo más barato no cuenta toda la historia.
La gran diferencia económica aparece especialmente cuando puedes cargar habitualmente en casa.
Ahí es donde realmente el coche eléctrico puede reducir muchísimo el coste por kilómetro.
La mejor forma de cargar sigue siendo hacerlo en casa
Después de todo el viaje sigo teniendo clara una cosa: para mí, la mejor experiencia con un coche eléctrico es poder cargarlo en casa.
Llegas, enchufas el coche y al día siguiente vuelves a salir con batería.
No tienes que buscar cargadores, desplazarte a una estación ni depender de aplicaciones.
En mi caso utilizo un cargador Trydan de V2C, que además es patrocinador del canal.
Permite controlar la carga desde el móvil, modificar la intensidad, iniciar o detener sesiones, bloquear el cargador y utilizar gestión dinámica de potencia.
También puede integrarse con instalaciones fotovoltaicas y utilizar sistemas de programación para aprovechar las horas más económicas.
Y, además, está fabricado en España.
El verdadero problema actual: demasiadas aplicaciones
Este es probablemente uno de los puntos que más tienen que mejorar.
Durante un viaje puedes terminar utilizando varias aplicaciones diferentes dependiendo de la empresa propietaria del cargador.
Y para alguien acostumbrado a utilizar tecnología puede ser simplemente una molestia.
Pero para una persona que no utiliza habitualmente aplicaciones, registros, códigos QR o pagos digitales, puede convertirse en una barrera importante.
La experiencia ideal debería ser muchísimo más sencilla:
Llegar, enchufar, pagar y cargar.
Exactamente igual que ocurre actualmente en una gasolinera.
Los cargadores públicos necesitan mucho más mantenimiento
Mi mayor decepción del viaje no ha sido la autonomía del coche.
Tampoco ha sido la velocidad de carga.
Ha sido encontrar cargadores fuera de servicio, estaciones descuidadas y poca información cuando algo falla.
Y creo que aquí es donde realmente hay que mejorar.
Si llegas a una estación con poca batería, necesitas saber que:
- El cargador funciona.
- La aplicación funciona.
- El sistema de pago funciona.
- Hay soporte si tienes un problema.
- El precio está claramente indicado.
Eso debería ser básico.
¿Por qué las estaciones de carga no son como gasolineras?
Creo que aquí hay una oportunidad enorme.
Cuando paras en una gasolinera moderna tienes baños, cafetería, supermercado, sombra y un lugar donde descansar.
Sin embargo, muchas estaciones de carga rápida son simplemente varios cargadores colocados en un aparcamiento al sol.
Y resulta bastante absurdo teniendo en cuenta que un conductor eléctrico normalmente permanecerá allí más tiempo que alguien repostando gasolina.
Si vas a estar 20, 30 o 40 minutos, lo lógico sería encontrar:
- 🌳 Zonas de sombra.
- ☕ Cafetería o máquinas de bebida.
- 🚻 Aseos.
- 🪑 Bancos o mesas.
- 💡 Buena iluminación nocturna.
- 📹 Seguridad y cámaras.
- ☎️ Atención al cliente claramente visible.
Creo que el futuro de las estaciones de carga debería parecerse mucho más a una buena área de servicio.
Una estación de carga en pleno verano sin sombra no tiene sentido
Durante el viaje me encontré también estaciones completamente expuestas al sol.
Y estamos hablando de agosto, en la costa mediterránea.
Eso no tiene ningún sentido.
No solamente por las personas que están esperando.
También porque estamos utilizando equipos de carga de mucha potencia y coches que tienen que gestionar térmicamente sus baterías durante la sesión.
Un simple techo sería una mejora enorme.
¿Hay suficientes cargadores rápidos en España?
Actualmente he podido realizar el viaje sin grandes colas.
Incluso durante agosto encontré estaciones con puestos disponibles.
Pero el problema es pensar en lo que puede ocurrir dentro de unos años.
Si el número de coches eléctricos continúa creciendo más rápido que el número de cargadores rápidos, podemos encontrarnos con auténticos cuellos de botella en fechas de máxima movilidad.
Semana Santa, agosto, Navidad y las principales operaciones salida pueden convertirse en momentos complicados si la infraestructura no crece al mismo ritmo.
⚡ El problema no es el coche eléctrico
Después de este viaje tengo bastante claro que la autonomía del vehículo ya permite viajar. El punto que más necesita mejorar ahora es la infraestructura de carga: más cargadores, mejor mantenimiento, sistemas de pago sencillos y estaciones más cómodas.
¿Un coche eléctrico es complicado para una persona mayor?
El coche en sí no.
De hecho, conducir un eléctrico probablemente sea más sencillo que conducir muchos coches de combustión.
No hay marchas, no tienes que preocuparte por embrague y el funcionamiento es básicamente acelerar y frenar.
El problema aparece cuando tienes que viajar y utilizar diferentes redes de carga.
Aplicaciones, registros, mapas, códigos QR, tarjetas, diferentes tarifas…
Creo que para muchas personas que no están acostumbradas a manejar tecnología, la experiencia de carga pública todavía puede resultar demasiado complicada.
Eso también tiene que mejorar si realmente queremos que el coche eléctrico sea una solución para todo el mundo.
Mi Renault Scenic de 87 kWh en el viaje a Andorra
En cuanto al Scenic, la experiencia general durante el viaje ha sido muy buena.
La batería de 87 kWh permite viajar con bastante margen y la posibilidad de cargar a 22 kW en corriente alterna es una ventaja enorme cuando utilizas cargadores de destino.
También he disfrutado especialmente del coche en carreteras de montaña gracias a la respuesta del motor eléctrico y la frenada regenerativa.
Durante el viaje, en determinadas condiciones y después de cargar completamente, el ordenador llegó a mostrar autonomías estimadas superiores a los 500 km, e incluso valores todavía mayores dependiendo de la conducción y del recorrido previsto.
Algunos detalles que Renault debería mejorar
No todo ha sido perfecto.
Durante el viaje también he tenido algunos problemas con la aplicación de Renault.
En determinadas ocasiones la programación de carga me ha dado problemas y, estando en Andorra, la aplicación dejó de ofrecer algunas funciones relacionadas con el estado remoto del coche.
También he detectado un posible problema en uno de los discos de freno, con una marca producida aparentemente por el conjunto de pastilla o algún elemento metálico, algo que tendré que revisar en garantía.
Y echo de menos que el sistema de monitorización de neumáticos indique directamente la presión exacta de cada rueda en lugar de limitarse a avisar cuando detecta una anomalía.
Lo mejor y lo peor de viajar en coche eléctrico
✅ Lo mejor
- Autonomía suficiente para viajar.
- Conducción muy cómoda.
- Frenada regenerativa en montaña.
- Posibilidad de cargar mientras comes o compras.
- Carga económica o incluso gratuita en algunos lugares.
- Gran ahorro cargando habitualmente en casa.
- Mucho menos ruido y vibraciones.
❌ Lo peor
- Cargadores fuera de servicio.
- Demasiadas aplicaciones diferentes.
- Precios poco claros en algunos puntos.
- Parkings que encarecen mucho la carga.
- Falta de sombra y servicios.
- Soporte insuficiente cuando algo falla.
- Posibles colas si el parque eléctrico crece rápidamente.
¿Recomiendo viajar en coche eléctrico?
Sí.
Después de hacer Alicante-Andorra y volver, no creo que la autonomía sea ya el principal argumento contra el coche eléctrico.
Se puede viajar y se puede hacer perfectamente.
Además, hay momentos en los que la experiencia es incluso mejor que con un coche de combustión: cargar mientras desayunas, recuperar batería bajando una montaña o salir cada mañana del hotel prácticamente con el coche lleno son ventajas reales.
Pero tampoco voy a decir que todo sea maravilloso.
La infraestructura todavía tiene que mejorar muchísimo.
Los cargadores tienen que funcionar, tiene que haber muchos más, los pagos tienen que simplificarse y las estaciones necesitan ofrecer unas condiciones mínimas de comodidad.
Porque el problema que veo no es cómo estamos ahora.
El problema es qué ocurrirá cuando haya dos, tres o cuatro veces más coches eléctricos circulando.
Si la infraestructura crece al mismo ritmo, perfecto.
Si no lo hace, tendremos un problema.
Conclusión: viajar en eléctrico sí, pero todavía queda trabajo
Mi viaje a Andorra me ha dejado una sensación bastante clara.
El coche eléctrico ya está preparado para viajar. Parte de la infraestructura todavía no.
Con un eléctrico de batería grande como el Renault Scenic de 87 kWh puedes hacer cientos de kilómetros, atravesar puertos de montaña y desplazarte entre España, Andorra y Francia sin dramas.
Lo que todavía genera incertidumbre es llegar a un cargador y no saber exactamente qué vas a encontrar.
Cuando consigamos que cargar sea tan sencillo como parar en una gasolinera, pagar y continuar el viaje, desaparecerá buena parte del miedo que todavía tiene mucha gente.
Mientras tanto, mi consejo es sencillo: planifica un poco el viaje, lleva más de una alternativa de carga y no tengas miedo a aprovechar cualquier parada que vayas a realizar igualmente para enchufar el coche.
Porque después de hacer este viaje puedo decirlo claramente: sí, se puede viajar en coche eléctrico. Pero todavía tenemos mucho margen para hacer que la experiencia sea muchísimo mejor.