julio 31, 2026
Dejé de cargar GRATIS por ESTO: Instalar Cargador Coche Eléctrico en Garaje Comunitario
En esta instalación real hemos acompañado a un propietario de un MINI eléctrico que, después de depender durante meses de cargadores públicos, ha decidido instalar un V2C Trydan en su propia plaza de garaje.
Además de ver cómo se realiza la instalación, analizamos cuánta potencia es necesaria, qué ocurre en los edificios antiguos, cómo funciona el cargador sin cobertura wifi y cuánto dinero puede ahorrar un conductor que carga su coche eléctrico en casa.
Para instalar un cargador en un garaje comunitario no siempre es necesario realizar una gran obra. En muchos edificios basta con llevar una línea desde el contador del propietario hasta su plaza, instalar las protecciones correspondientes y comunicar correctamente la instalación.
¿Se puede instalar un cargador en un garaje comunitario?
Sí. Vivir en un piso no impide tener un punto de recarga privado para un coche eléctrico.
En el caso que hemos visitado, el vehículo se encuentra en el garaje subterráneo de un edificio residencial de cinco plantas. El cargador está instalado directamente en la plaza del propietario y se alimenta desde su propio contador eléctrico.
La dificultad de la instalación dependerá principalmente de tres factores:
- La ubicación del contador eléctrico.
- La distancia entre el contador y la plaza de garaje.
- La existencia de canalizaciones o bandejas para pasar el cableado.
En los edificios relativamente modernos suele existir una bandeja general que recorre el aparcamiento y facilita el paso de los cables. En ese caso, la instalación resulta bastante directa.
Primer paso: comprobar el contrato de electricidad
Antes de instalar el cargador es importante revisar la potencia contratada en la vivienda.
Existen dos formas principales de alimentar un punto de recarga:
Utilizar el contador de la vivienda
La opción más habitual consiste en conectar el cargador al mismo contador que alimenta el piso. De esta forma, tanto el consumo de la vivienda como el del coche aparecen en la misma factura eléctrica.
Dependiendo de la potencia disponible y de los hábitos de carga, puede ser necesario solicitar un aumento de potencia a la comercializadora.
Contratar un contador independiente
La segunda opción es instalar un contador dedicado exclusivamente al punto de recarga.
Esto permite contratar una tarifa específica para el vehículo eléctrico, aunque implica tener un segundo contrato eléctrico y asumir los costes fijos correspondientes.
Depende del uso del vehículo, de la potencia disponible en la vivienda y de las tarifas ofrecidas por cada comercializadora. Para muchos usuarios, utilizar el contador de casa y programar la carga durante la noche es la solución más sencilla.
¿Cuánta potencia hace falta para cargar un coche eléctrico?
No existe una única respuesta, porque dependerá del tamaño de la batería, de los kilómetros realizados diariamente y del horario de carga.
En el vídeo se muestran dos situaciones distintas:
- Una vivienda con aproximadamente 5,75 kW de potencia contratada, suficiente para cargar un coche con batería de 87 kWh durante la noche.
- El propietario del MINI, que aumentó la potencia hasta unos 8 kW para poder utilizar la vivienda y cargar el coche simultáneamente durante el día.
Si el vehículo se carga principalmente de madrugada, cuando apenas existen otros consumos en la vivienda, una potencia más contenida puede ser suficiente.
En cambio, si se pretende cargar el coche mientras están funcionando el aire acondicionado, el horno, la vitrocerámica u otros aparatos, puede resultar conveniente aumentar la potencia contratada.
Un cargador con control dinámico puede adaptar la potencia de recarga al consumo instantáneo de la vivienda. De esta manera, reduce la carga del coche cuando la casa necesita más electricidad y vuelve a aumentarla cuando baja el consumo.
Cómo se lleva el cable desde el contador hasta el garaje
En esta instalación se utilizó la bandeja general que recorre el techo del aparcamiento.
El instalador realizó una preinstalación de tubos desde la plaza de garaje hasta la zona en la que se encuentran las canalizaciones que suben hacia los contadores.
El recorrido seguido fue el siguiente:
- Instalación del cargador en la plaza de garaje.
- Colocación del cuadro de protecciones.
- Montaje de los tubos por los que circulan los cables.
- Paso del cableado por la bandeja general del garaje.
- Subida hasta el armario de contadores.
- Conexión a la fase, al neutro y a la toma de tierra correspondientes al propietario.
El cable no se conecta al cuadro eléctrico situado dentro del piso. Sale directamente desde las bornas asociadas al contador de la vivienda y llega hasta el nuevo cuadro instalado en el garaje.
¿Qué ocurre en los edificios antiguos?
La instalación se puede complicar cuando el edificio es antiguo y no dispone de bandejas, tubos o pasos preparados para futuras instalaciones eléctricas.
En esos casos puede ser necesario:
- Realizar pasos a través de muros.
- Instalar nuevos tubos por el garaje.
- Buscar recorridos alternativos hasta los contadores.
- Pasar parte de la canalización por el exterior.
- Utilizar zonas comunes o incluso la fachada.
Cuando el cable debe pasar por la fachada, la instalación puede afectar visualmente a una zona común. En ese supuesto conviene tratarlo con la comunidad de propietarios y estudiar previamente la solución menos invasiva.
También existen casos especialmente complejos, como garajes de varias plantas, estructuras muy antiguas o zonas en las que perforar podría dañar el edificio.
Según el instalador, en situaciones extremas se han encontrado instalaciones que no han podido realizarse debido al estado del edificio o a la oposición de los vecinos ante la solución propuesta.
Protecciones eléctricas del cargador
Una instalación de recarga no consiste únicamente en pasar un cable y conectar el cargador. También debe incluir las protecciones eléctricas adecuadas.
En este caso se instaló un cuadro exterior junto al V2C Trydan con:
- Protección magnetotérmica.
- Protección diferencial.
- Protección frente a sobretensiones.
- Protección ante sobreintensidades.
- Protección frente a posibles fugas o derivaciones.
El propio cargador ya incorpora protecciones internas, pero el propietario decidió añadir un cuadro independiente para disponer de una protección adicional y facilitar el mantenimiento.
Esta solución permite desconectar completamente el cargador bajando el automático, sin necesidad de abrir el equipo ni acceder a sus componentes internos.
Además de añadir una segunda capa de seguridad, permite cortar la alimentación rápidamente y facilita la intervención de un técnico si se produce alguna incidencia.
Instalación conforme a la ITC-BT-52
La instalación mostrada se realizó siguiendo el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión y la instrucción técnica ITC-BT-52, que regula las infraestructuras para la recarga de vehículos eléctricos.
El cuadro, el cableado y las protecciones deben dimensionarse según la potencia utilizada y las características de la instalación.
Por este motivo, es importante recurrir a un instalador autorizado que pueda estudiar el recorrido, calcular las secciones de cable necesarias y dejar toda la instalación correctamente protegida.
V2C Trydan: funcionamiento y conectividad
El cargador utilizado es un V2C Trydan. El propietario puede conectarse al equipo mediante Bluetooth o wifi y configurar la carga desde la aplicación.
En este garaje existe un problema bastante habitual: al encontrarse en una planta subterránea, la señal wifi de la vivienda no llega hasta la plaza.
Aun así, el cargador funciona con normalidad. El propietario se conecta mediante Bluetooth cuando se encuentra junto al vehículo, configura el horario de carga y deja el coche preparado para comenzar durante la noche.
¿Es obligatorio tener wifi en el garaje?
No. El cargador puede funcionar sin conexión permanente a internet.
La falta de wifi limita principalmente la posibilidad de consultar o modificar la carga desde la vivienda o desde cualquier otro lugar. Sin conexión, las configuraciones deben realizarse localmente mediante Bluetooth.
El propietario también valoró instalar un PLC, un sistema que transmite la conexión de red a través de la propia instalación eléctrica.
Sin embargo, decidió no realizar ese gasto porque, por el momento, puede programar el cargador sin dificultad cuando llega al garaje.
Programar la carga durante la noche
Una de las grandes ventajas de tener un cargador privado es poder dejar el coche enchufado y programar el inicio de la carga en el horario más económico.
El propietario utilizaba una tarifa con discriminación horaria y un precio nocturno aproximado de algo más de 8 céntimos por kWh antes de impuestos y otros costes.
El procedimiento es muy sencillo:
- Llegar al garaje.
- Conectar el cable al coche.
- Programar el horario desde la aplicación.
- Dejar el vehículo cargando durante la madrugada.
- Encontrarlo preparado al día siguiente.
Esto elimina la necesidad de buscar cargadores públicos, esperar a que queden libres o desplazarse expresamente para cargar.
Depender de cargadores públicos puede convertirse en un problema
Antes de instalar el V2C Trydan, el propietario utilizaba habitualmente los cargadores públicos gratuitos de San Juan de Alicante y otros puntos situados en Mutxamel.
El problema era que estos cargadores estaban casi siempre ocupados. Para conseguir una plaza tenía que consultar constantemente la aplicación y comprobar cuánto tiempo faltaba para que terminara la sesión de otro usuario.
Además, uno de los cargadores llevaba alrededor de diez días fuera de servicio, lo que obligaba a buscar alternativas.
Esta situación convertía la carga en una tarea diaria:
- Comprobar la disponibilidad desde el teléfono.
- Desplazarse hasta el cargador.
- Esperar a que quedara libre.
- Buscar otro punto si estaba ocupado.
- Controlar el límite máximo de estacionamiento.
Límites de tiempo y riesgo de multa
En el punto público mostrado existe un límite máximo de dos horas de carga.
Según se explica en el vídeo, sobrepasar claramente ese tiempo puede provocar una sanción cercana a los 100 euros. También puede existir riesgo de multa si el vehículo ocupa la plaza sin estar cargando.
Todo esto demuestra que un cargador gratuito puede ser útil de forma ocasional, pero depender continuamente de él termina generando pérdida de tiempo y preocupaciones.
Carga lenta en casa frente a carga rápida
Durante la conversación también se destaca la conveniencia de utilizar habitualmente la carga lenta o semirrápida en casa.
Los cargadores rápidos de 50 kW o más son especialmente útiles durante viajes o cuando necesitamos recuperar autonomía en poco tiempo, pero no resulta necesario utilizarlos diariamente si podemos cargar durante varias horas por la noche.
En casa, el vehículo puede cargarse de forma progresiva mientras permanece estacionado. Esto permite aprovechar las horas más económicas y evita desplazamientos adicionales.
Cuánto cuesta cargar en casa frente a cargar en la calle
El propietario realizó sus cálculos comparando el coste que pagaba anteriormente en puntos públicos con el precio de cargar en su vivienda.
Según sus estimaciones:
| Tipo de carga | Precio aproximado por kWh |
|---|---|
| Cargadores públicos utilizados anteriormente | 0,45 €/kWh |
| Carga doméstica con impuestos incluidos | Aproximadamente 0,15 €/kWh |
La diferencia es de aproximadamente 30 céntimos por cada kWh cargado.
En un conductor que realiza muchos kilómetros, ese ahorro puede terminar amortizando la instalación en relativamente poco tiempo.
¿Cuándo se amortiza un cargador doméstico?
El propietario calcula que amortizará el cargador en aproximadamente 40.000 kilómetros.
En el momento de la grabación ya había recorrido unos 24.000 kilómetros desde que comenzó a utilizarlo, por lo que estimaba recuperar la inversión en alrededor de un año y algunos meses.
A partir de ese momento, la diferencia entre cargar en casa y hacerlo en puntos más caros se convierte en ahorro directo.
Una instalación especialmente rentable para quien conduce mucho
Cuantos más kilómetros recorre el vehículo, antes se amortiza el cargador. Un conductor que solo realiza unos pocos kilómetros semanales tardará más en recuperar la inversión.
En cambio, para alguien que utiliza el coche diariamente y recorre cientos de kilómetros a la semana, la diferencia de precio entre la carga doméstica y la pública puede ser considerable.
El ahorro frente a un coche de gasolina
Antes de comprar el MINI eléctrico, el propietario utilizaba un BMW Serie 1 de gasolina con más de 400.000 kilómetros.
Su gasto mensual en combustible rondaba aproximadamente los 250 euros, dependiendo del precio de la gasolina y del número de kilómetros realizados.
Ese ahorro mensual puede equivaler prácticamente a una parte importante de la cuota de financiación de un coche eléctrico.
No obstante, el ahorro exacto dependerá de:
- El consumo del vehículo anterior.
- El precio de la gasolina.
- El consumo eléctrico del nuevo coche.
- La tarifa contratada en casa.
- Los kilómetros recorridos cada mes.
Experiencia con un MINI eléctrico tras casi 100.000 kilómetros
El propietario utiliza un MINI eléctrico de 2022 y en el momento de la grabación se acercaba a los 94.000 kilómetros.
En algunas etapas ha realizado entre 200 y 250 kilómetros diarios, principalmente por motivos laborales.
Su valoración general del coche es positiva. Destaca que resulta divertido de conducir, está bien equipado y no ha sufrido una degradación apreciable de la batería.
La principal limitación está en la autonomía. En viajes largos necesita circular a velocidades moderadas y reducir el uso del aire acondicionado o de la calefacción para llegar con mayor margen.
Por tanto, no lo considera el coche familiar perfecto ni la mejor opción para viajar con frecuencia, pero sí un vehículo muy divertido y adecuado para su uso diario.
Ventajas de instalar un cargador privado
Principales ventajas
- Cargar el coche mientras duermes.
- No depender de puntos públicos.
- Evitar esperas y desplazamientos.
- Aprovechar las tarifas nocturnas.
- Reducir el coste por kilómetro.
- Programar las sesiones de carga.
- Disponer de protecciones específicas.
- Encontrar el coche cargado cada mañana.
Aspectos que hay que estudiar
- Distancia desde el contador.
- Potencia contratada.
- Estado del edificio.
- Existencia de canalizaciones.
- Cobertura wifi en el garaje.
- Coste del cableado.
- Necesidad de realizar obra.
- Protecciones eléctricas requeridas.
¿Merece la pena instalar un cargador en una comunidad?
La experiencia de este propietario demuestra que instalar un cargador privado puede cambiar completamente la forma de utilizar un coche eléctrico.
Antes de tenerlo, dependía de puntos públicos, aplicaciones, límites horarios y cargadores que podían estar ocupados o averiados.
Ahora simplemente llega al garaje, conecta el coche y deja programada la carga para las horas más económicas.
Además del ahorro económico, existe un ahorro de tiempo difícil de calcular. Ya no necesita desplazarse para cargar ni organizar su día en función de la disponibilidad de una plaza pública.
Conclusión
Para un usuario que dispone de una plaza de garaje y utiliza el coche eléctrico con frecuencia, instalar un punto de recarga privado suele ser una de las decisiones más importantes. La obra puede ser más o menos compleja según el edificio, pero disponer de una carga propia aporta comodidad, ahorro y elimina la dependencia de la red pública.
Preguntas frecuentes sobre la instalación
¿Necesito wifi en el garaje?
No. El cargador puede funcionar sin wifi y configurarse localmente mediante Bluetooth. La conexión a internet permite controlarlo a distancia, pero no es imprescindible para cargar.
¿Tengo que aumentar la potencia contratada?
No siempre. Dependerá de la potencia actual, de la velocidad de carga deseada y del resto de consumos de la vivienda.
¿Se puede conectar al contador de mi piso?
Sí. La instalación puede partir desde las bornas asociadas a tu contador y llegar directamente hasta la plaza de garaje.
¿Qué ocurre si el edificio es antiguo?
Puede ser necesario instalar nuevos tubos, realizar pasos a través de muros o buscar recorridos alternativos. El coste y la dificultad aumentarán según el estado del edificio.
¿El cargador necesita protecciones específicas?
Sí. La instalación debe incorporar las protecciones eléctricas adecuadas y cumplir la normativa aplicable a la recarga de vehículos eléctricos.
¿Cuánto tarda en amortizarse?
Depende del coste de la instalación, del precio de la electricidad y de los kilómetros realizados. En el caso mostrado, el propietario estima amortizarlo en aproximadamente 40.000 kilómetros.