BYD Atto 3 Evo: el SUV eléctrico de BYD que sube de nivel en batería, carga y potencia
Hoy te traigo un coche que, cuando lo ves por fuera, puede parecer “otro SUV chino más”… pero cuando empiezas a mirar números, batería, plataforma y detalles, la cosa cambia. Este es el BYD Atto 3 Evo, en sus dos versiones principales: Design (tracción trasera) y Excellence (tracción total). Y sí: viene con batería LFP grande, plataforma 800 V y una carga rápida seria.
Primeras sensaciones: interior muy bien forrado, pero con algún “detalle vasto”
Por dentro el coche va muy al estilo BYD actual: un salpicadero con un punto asiático, muchos materiales “tipo piel” (polipiel, vamos) y un enfoque claro a que el habitáculo se sienta agradable al tacto.
- Puertas recubiertas en piel sintética con buen tacto, tipo “melocotón/albaricoque”, bastante sufrida
- Mandos de elevalunas con buen tacto y funcionamiento al toque
- Manetas peculiares (heredadas del modelo anterior) y detalles de iluminación LED
- Asientos en piel sintética microperforada, con ajustes eléctricos y, según versión, ventilación

¿Lo menos fino? Algunas soluciones se ven un poco “de compromiso”:
- Las cuerdecitas y ciertos remates se sienten algo “chorrada” o flojetes
- La ventilación del salpicadero es grande y peculiar, pero el conjunto se ve un poco basto
- Hay plásticos que, sin ser malos, no dan sensación premium total

Batería: LFP de 74,8 kWh y aquí BYD no ha escatimado
Lo mejor del coche empieza aquí. En ambas versiones monta la misma batería:
- Química: LFP (litio ferrofosfato)
- Capacidad: 74,8 kWh
- Plataforma: BYD e-Platform 3.0
¿Por qué importa que sea LFP? Porque es una batería que suele ofrecer buena durabilidad, estabilidad térmica y te permite cargar al 100% con más tranquilidad para el uso diario. Para quien compra coche para muchos años, esto suma.

Autonomía WLTP: buenos números, pero ojo con el optimismo en “ciudad”
Según homologación:
- Design (RWD): 510 km WLTP combinado, 710 km en ciudad
- Excellence (AWD): 470 km WLTP combinado, 630 km en ciudad
Las cifras urbanas suenan bastante optimistas. En la práctica, con que te acerques a los 500 km reales en un uso razonable ya vas sobrado: cargas cada 4–5 días y listo.
Carga: 220 kW, 800 V y 10–80% en 25 minutos
Otro salto serio: el Atto 3 Evo va con plataforma 800 V. Y eso se traduce en cargas rápidas más capaces.
- Carga rápida: hasta 220 kW
- 10–80%: 25 minutos (según datos)
- Carga AC: 11 kW (aprox. 8 horas)
- V2L: 3,3 kW (para alimentar dispositivos)
- Bomba de calor: sí
- Precalentamiento de batería: sí
Yo, haciendo números, ese 10–80% en 25 min cuadra más con una media de potencia en la curva alrededor de 130 kW, pero lo importante es esto: por fin hay carga rápida de nivel para viajar sin dramas.
Motorizaciones: de 313 cv a 449 cv
Aquí BYD ha puesto dos escalones claros:
Version Design (tracción trasera)
- Potencia: 230 kW (313 cv)
- Par: 380 Nm
- 0–100 km/h: 5,5 s
Version Excellence (tracción total AWD)
- Potencia: 330 kW (449 cv)
- Par: 560 Nm
- Velocidad máxima: 200 km/h
- 0–100 km/h: 3,9 s
La diferencia no es solo potencia: el AWD pesa más, consume más y por eso baja autonomía. Pero si quieres prestaciones, aquí hay chicha.

Frunk, maletero y espacio: correcto, aunque no es el rey del aprovechamiento
Delante tenemos un frunk de 101 L, con límite de 25 kg, ideal para cables y trastos.
Detrás:
- Maletero: 490 L
- Capacidad máxima: 1.360 L con asientos abatidos
Los acabados del maletero se ven decentes, con doble fondo (pequeñito) y sensación de durabilidad, pero no es el coche que mejor aprovecha el espacio para su tamaño. En algunos rivales tipo monovolumen/SUV familiar europeo se nota más hueco útil.
Altura al suelo y sensación de “coche alto”
Es un coche alto y se nota. A ojo está entre 17 y 20 cm de altura libre en la zona baja (sin medir con metro). Para bordillos, rampas y caminos malos, es una buena noticia.
Detrás, el espacio para piernas está bien, la postura es cómoda y da sensación de amplitud (no vas encajonado). Además, las puertas traseras mantienen ese detalle típico chino que me gusta: no abaratan, siguen bien forradas.
Pantalla, cámaras y mandos: pantallaza fija y cámaras 360
BYD parece ir abandonando la “pantalla giratoria” en algunos modelos. Aquí la sensación es de pantallaza fija y un sistema muy similar a otros chinos: todo se maneja desde pantalla, con menús y accesos directos.
- Cámaras 360 con laterales y trasera
- Sensores con aviso por distancia
- Apple CarPlay y Google Maps/servicios
- Palanca de cambios física: puntazo (más cómodo que inventos raros)
Lo malo: para cosas básicas como apagar el clima, yo sigo prefiriendo un botón físico. En estos coches, como te pongas tiquismiquis, acabas con un máster en “menús y submenús”.
Exterior: diseño clásico, pero ojo con el negro piano y detalles que se arañan
El diseño es clasicote. No es feo, pero tampoco rompe moldes. Ahora, hay dos decisiones que no me encantan:
- Negro piano exterior: mala idea. Se araña con mirarlo
- Embellecedores “plata” y zonas claras: al mínimo roce, se marcan y queda negro debajo
Si eres de aparcar en ciudad al milímetro, este coche te va a pedir cariño (o un buen vinilo protector).
Neumáticos y llantas:
- Neumáticos: Continental
- Medida: 235
- Llantas: 18 pulgadas
Debajo del coche: la crítica de siempre a BYD (poco “mimado”)
Aquí viene mi parte favorita (y mi parte gruñona). Me gusta mirar los coches por debajo porque te cuentan la verdad.
La batería Blade va ahí, y sí: seguramente sea de lo mejor del mercado. Pero BYD, en acabados inferiores, sigue pecando de lo mismo:
- Poco tapado con plásticos
- Pinturas anticorrosivas a “brocha gorda”
- Detalles que, visualmente, parecen chapuza aunque no lo sean
Que no: que por mojarse no se va a romper. Está pensado para eso. Pero el usuario que se mete debajo y ve cables, pintura a spray y cosas al aire… no se queda tranquilo. Aquí BYD debería cuidar más la presentación, porque la confianza también se construye con detalles.
Dimensiones y pesos
- Largo: 4,45 m
- Ancho: 1,87 m
- Batalla: 2,72 m
- Alto: 1,61 m
- Peso Design: 1.880 kg
- Peso Excellence: 1.990 kg
Llave, NFC y detalles del día a día
Buen punto: además de la llave, tiene NFC y ranura/solución para abrir si se queda sin pila. Eso evita sustos.
Lo que menos me entusiasma: no se nota tanto el “acceso confort” (abrirse al acercarte y cerrarse al alejarte) como en otros coches. Y el cierre de puertas pide un portazo más de la cuenta.
Precio del BYD Atto 3 Evo en España
- Design: 42.990 €
- Excellence: 45.990 €
Precios al contado, sin ayudas ni financiaciones (tal cual).
Red de concesionarios y confianza de marca: el punto fuerte de BYD
Aquí BYD juega con ventaja frente a otras marcas nuevas:
- Presencia en 33 países de Europa
- En España: alrededor de 100 puntos de venta y previsión de crecer
- Ventas acumuladas en España (2024–2025) que ya dan sensación de marca asentada
Y esto es clave: en un eléctrico, no mires solo el coche. Mira quién hay detrás, servicio, red y postventa. Porque el coche te puede enamorar… pero el taller te puede divorciar.
Ayudas: cuánto podrías recibir (y por qué no sería el máximo)
Según lo que comentas, este modelo no se beneficia de los factores “europeos” de fabricación/ensamblaje/batería. Así que la ayuda esperable sería más baja que el máximo teórico, pudiendo quedarse en una cifra relativamente pequeña (aprox. 1.600–1.700 € en tu estimación).
Esto es importante: antes de comprar pensando en ayudas, mira siempre la letra pequeña y qué criterios aplica el programa vigente.
Conclusión: un SUV eléctrico muy completo, con batería y carga de nivel, pero BYD debe pulir detalles
El BYD Atto 3 Evo tiene argumentos fuertes:
- Batería LFP grande (74,8 kWh)
- Plataforma 800 V y carga a 220 kW
- Prestaciones serias (hasta 449 cv)
- Interior agradable y bien forrado
- Maletero correcto y frunk útil
¿Lo mejorable? Detalles de acabado (sobre todo por debajo), negro piano exterior y algunos mandos/soluciones que se sienten poco refinados para el precio.
Cuando lo pruebe a fondo en carretera te diré lo más importante: consumo real, insonorización, curva de carga y si esa autonomía WLTP se acerca a la vida real o se queda en “cuento chino” (con cariño, pero con realidad).




